domingo, 4 de noviembre de 2007

Ironikamenteculturalistiko!

Ir en metro con rumbo indeterminado, sentarse en el piso, y comenzar a leer, siii leer publicidad barata y sin poca creación, unas tortillas con nombres comunes, una clínica que no conoce nadie o mejor aun ir aprendiéndose de memoria todas las estaciones y las lineas, elegir una al azar, bajarse de la lata de sardinas, que en esta época se transforma en un sauna, y no como cualquier otro, este es el único que cuenta con recorrido y que llega a cualquier parte de Santiago, buscar incesantemente la cartelera de arte, decidir a donde ir, y esperar nuevamente el sauna, observar a al típico viejo que huele a cebolla mesclada con ajo y un poco de sudor,escuchar conversaciones de mujeres ociosas por la vida y reír con el ejecutivo de traje que va durmiendo, babeandose toda su hermosa camisa, no es una critica, es solo algo que ver mientras vas aburrida, apretada y preguntándote: " cuándo tendré un auto?" pero que mas da...mientras a disfrutar de algo tan normal en los santiaguinos, un poco de stress, unos empujones y algo de calor no hace mal!